La posibilidad de que Estados Unidos transmita en directo la ejecución de Nidal Hasan ha generado críticas internacionales y dudas dentro del propio Gobierno estadounidense. El expsiquiatra militar, condenado por el ataque de Fort Hood en 2009, tiene prevista su ejecución por fusilamiento para el 3 de diciembre de 2026.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, respaldó públicamente la propuesta al considerar que permitiría mostrar las consecuencias de los ataques contra las Fuerzas Armadas. Sin embargo, el presidente Donald Trump y el vicepresidente JD Vance han expresado dudas sobre la conveniencia de televisar el procedimiento.
La ONU cuestiona la iniciativa del Pentágono
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos advirtió que transmitir una ejecución equivale a realizarla públicamente y vulneraría la prohibición absoluta de la tortura.
Hasan fue condenado a muerte en 2013 por el tiroteo ocurrido el 5 de noviembre de 2009 en la base militar de Fort Hood, Texas, donde murieron 13 personas y decenas resultaron heridas. Desde aquel ataque utiliza una silla de ruedas debido a una lesión en la columna vertebral.
El fusilamiento supondría un hecho excepcional para la justicia militar estadounidense, que no aplica este método desde 1945. La última ejecución militar del país, realizada mediante ahorcamiento, tuvo lugar en 1961.
Aunque el 3 de diciembre continúa siendo la fecha anunciada, las autoridades todavía no han confirmado de manera definitiva si la ejecución será transmitida al público.






