Senegal quiere dejar de limitarse a comprar tecnología y empezar a fabricarla. El Gobierno firmó el martes 6 de octubre un acuerdo cercano a los 88.000 millones de francos CFA para montar una capacidad local de ensamblaje y producción de equipos digitales, en un país que destina cada año unos 419.000 millones de FCFA (unos 720 millones de dólares) a importar material informático, según el Ministerio de Telecomunicaciones y Economía Digital.
El pacto lo rubricó el ministro Samba Diouf con el Consejo Mundial de Inversiones y Negocios para África (CMIA) y la empresa Blue Cloud Softech Solutions. Contempla el ensamblaje, el control de calidad, el suministro de accesorios, la certificación y la propiedad intelectual, y prevé implicar a unas 200 empresas emergentes senegalesas.
Diamniadio, punto de partida
El proyecto arrancará en Diamniadio, donde se ha anunciado un complejo de ensamblaje para diciembre de 2026. Las primeras líneas de producción se dedicarán a ordenadores, teléfonos inteligentes y tabletas, e incluirán un componente de transferencia de tecnología y formación.
En el reparto de papeles, el CMIA pondrá su red al servicio de la captación de capital privado, mientras que Blue Cloud Softech Solutions aportará su experiencia tecnológica.
Un plan que viene de abril
El acuerdo se suma a una estrategia anunciada meses atrás. En abril de 2026, el Ministerio indicó que el programa Sénégal Digital Factory podría generar entre 150.000 y 200.000 empleos directos e indirectos en cinco años, con una inversión global estimada en 100.000 millones de FCFA. La iniciativa, denominada «de la idea al producto» y lanzada con el UniPod de Diamniadio, busca conectar la innovación, el prototipado y el emprendimiento con la producción, y acompañar a las soluciones tecnológicas hasta su llegada al mercado.
El objetivo declarado entonces era pasar de un modelo de consumo tecnológico a uno de producción local.
El precio, otra barrera
La cuestión no es solo industrial. Según una publicación sobre la unidad de ensamblaje de SunuCorp, visitada por el Ministerio a principios de octubre, el 54 % de la población senegalesa carece de equipos informáticos y móviles, entre otras razones por su coste. Producir en el país se presenta, así, como una vía para abaratar el material y facilitar el acceso a él.
Senegal ya tiene una primera experiencia en este terreno. En Keur Ndiaye Lo, SunuCorp ensambla portátiles, equipos todo en uno, pantallas interactivas y tótems a partir de piezas importadas. Su sitio piloto tiene una capacidad estimada de 7.500 ordenadores al año, y la empresa prevé formar a estudiantes de escuelas de ingeniería y de institutos técnicos.









