El expresidente haitiano Michel Martelly figura entre las personalidades inscritas en el proceso electoral en curso en Haití. Martelly, sancionado por Estados Unidos y Canadá, fue registrado en línea bajo la bandera de la agrupación política DEBLOKE, según la información comunicada por el Consejo Electoral Provisional (CEP).
Esta inscripción se produce en un contexto en el que la participación de figuras sujetas a sanciones internacionales plantea interrogantes sobre los criterios de elegibilidad y los mecanismos de control aplicables a los candidatos.
También reabre el debate sobre la manera en que estas sanciones deben ser consideradas dentro del proceso electoral haitiano. Sin embargo, el registro en línea no constituye una validación definitiva de la candidatura.
Corresponde al CEP examinar los expedientes presentados y determinar, de acuerdo con las disposiciones electorales aplicables, qué aspirantes cumplen los requisitos necesarios para participar en los comicios.
Más de 4.500 inscripciones registradas por el CEP
Según los datos publicados en el panel de seguimiento del CEP, se contabilizan 16 aspirantes a la Presidencia, 302 al Senado y 1.050 a la Cámara de Diputados.
En el ámbito de las administraciones territoriales, se han registrado 1.077 personas para cargos de alcalde, 1.334 para los Consejos de Administración de las Secciones Comunales (CASEC) y 769 para las Asambleas de las Secciones Comunales (ASEC).
En total, se contabilizan 4.548 inscripciones en estas seis categorías de cargos. De acuerdo con la información publicada por el organismo electoral, el proceso de inscripción continuará hasta el 31 de octubre de 2026.
La candidatura de Michel Martelly, pendiente de validación
La inscripción de Michel Martelly bajo la bandera de DEBLOKE sitúa su expediente entre los que serán objeto de especial atención durante el proceso de evaluación de las autoridades electorales.
Queda por determinar si su inscripción superará la etapa de validación oficial, mientras las sanciones internacionales y sus posibles implicaciones para las candidaturas siguen generando interrogantes sobre el proceso electoral haitiano.






