El Gobierno de República Dominicana reafirmó su compromiso con la protección de la producción nacional de arroz y destacó los avances registrados en el sector durante las últimas dos décadas. Las autoridades consideran que este cultivo desempeña un papel fundamental en la seguridad alimentaria y en la economía de miles de familias dominicanas.
La vicepresidenta Raquel Peña encabezó la presentación de los resultados del sector arrocero, celebrada el 16 de octubre de 2026, durante la cual se abordaron los avances en productividad, investigación agrícola y desarrollo de nuevas variedades.
Producción de arroz aumentó en las últimas dos décadas
Según los datos presentados por el ministro administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista García, la producción nacional de arroz blanco pasó de aproximadamente 9,2 millones de quintales en 2005 a cerca de 14,8 millones en 2025.
Las autoridades atribuyen esta evolución a las mejoras tecnológicas, la investigación agrícola y las medidas de apoyo a los productores.
Durante la presentación también se informó que la productividad del arroz paddy alcanzó los 5.477,75 kilogramos por hectárea en 2025.
Gobierno apuesta por financiamiento y nuevas tecnologías
Entre las iniciativas destinadas a fortalecer la producción figuran los subsidios para semillas certificadas y fertilizantes, el acceso a financiamiento preferencial, los seguros agropecuarios y el mantenimiento de los sistemas de riego y drenaje.
Las autoridades destacaron además el desarrollo de nuevas variedades de arroz, entre ellas LRC JUMA 69-20 y LRC JUMA 70-22, así como el potencial de JUMA 71-25 para mejorar el control de malezas y reducir determinados costos de producción.
El Gobierno también plantea fortalecer la infraestructura rural y revisar los mecanismos de comercialización, con especial atención a las condiciones que enfrentan los pequeños y medianos productores.
La administración dominicana sostiene que preservar la producción nacional de arroz es una prioridad para garantizar el abastecimiento alimentario y respaldar la actividad económica de las comunidades rurales.






