Estados Unidos anunció este viernes 6 de noviembre de 2026 sanciones contra ocho empresas canadienses de servicios financieros, sospechosas de haber facilitado transacciones en las que participaron entidades iraníes ya sancionadas. Las compañías están radicadas principalmente en Ontario y Columbia Británica.
Según el Departamento del Tesoro estadounidense, estas firmas habrían participado en operaciones de conversión de divisas y de activos digitales destinadas a eludir las restricciones financieras impuestas a Irán. Algunas de ellas también son sospechosas de mantener vínculos financieros con redes criminales.
Una operación para frenar los circuitos financieros iraníes
Las medidas forman parte de una operación estadounidense denominada «Economic Outcast», cuyo objetivo es perturbar los circuitos financieros que utiliza el régimen iraní. Washington precisó que coordinó esta acción con el Centro de Análisis de Operaciones y Declaraciones Financieras de Canadá (FINTRAC, conocido como CANAFE en francés).
Las sanciones podrían tener consecuencias importantes para las empresas señaladas, ya que limitarían su capacidad de realizar transacciones con instituciones y ciudadanos estadounidenses.
El caso se inscribe en la cooperación reforzada entre Washington y Ottawa en la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento de actividades ilícitas.









